L@s chic@s de Juventudes de Calvià me recuerdan en su blog que el alcalde y alguna de sus asesoras hicieron campaña contra la asignatura de EpC, proponiendo la objeción de las familias para que l@s niñ@s no la cursen. Independientemente de que esa es, en todo caso, una opción personal, que debería permanecer en el ámbito privado y no hacer campañas públicas, creo que deberíamos preguntar a los objetores si su actitud tiene que ver con el hecho de que no quieren que sus hij@s
a.- aprendan y conozcan los tratados internacionales que definen los Derechos Humanos e identifiquen los lugares en los que esos derechos se violan o
b.- se entrenen en el diálogo y las habilidades sociales para convivir sin conflictos y aprendan así a trabajar para construir la paz, o tal vez les moleste que
c.- reconozcan en la diversidad un valor que enriquece a la sociedad y valoren la igualdad entre los seres humanos como algo imprescindible o
d.- sepan como funcionan las democracias del mundo con especial acento en el funcionamiento de España como estado y en la valoración de los servicios públicos o bien,
e.- aprendan como es el mundo global en el que vivimos, los efectos positivos y negativos de la globalización y como luchar contra estos últimos aplicando la solidaridad como valor primordial
La verdad es que no sé cuál de esas habilidades o competencias sociales que nuestr@s hij@s adquirirán, les molesta a Delgado y a sus asesores.
Fuente: Contenidos de la EpC (Ministerio de Educación)