Archivo de Enero, 2006

ESTATUT Y DESCOLOQUE DEL PP

Escrito por Antoni Manchado en Enero 25th, 2006


Bueno, ya tenemos el tema del Estatut de Catalunya listo. Después del acuerdo del otro dia, esperaba que el sr. Rajoy y sus chicos reaccionasen y se reposicionasen en situación de pactar. Vana ilusión!!!
Solamente Piqué, y casi le cuesta un disgusto, ha sido capaz de intentarlo. Le han hecho saber que va a ser que no, y que lo de que España se rompe es cierto aunque no lo vea ni él (Piqué) ni un montón de militantes moderados del PP. Rajoy ha decidido que sí, que España se rompe y a otra cosa.
Aquí el tema está, como siempre, peor. Más difícil de entender, me refiero. Matas dice que esto es un desastre, pero que nosotros vamos a tener lo mismo que los catalanes. Dice que por culpa de ese acuerdo, la solidaridad entre los pueblos de España está rota, lo cual le parece fatal, pero que él va a romperla mas. Rosa Estarás pide que reuniones de órganos de negociacion entre las Comunidades y el Estado, horas después de que ya las haya convocado el ministro Solbes. Los habituales portavoces del PP, no clasificados como militantes, por ejemplo el sr. Pep Oliver de la CAEB (portavoz del PP en el área de los empresarios), dicen que el Estatut de Catalunya es bueno para las Islas, coincidiendo en esas tesis con la izquerda de esta comunidad.
En fin, amig@ que me lees, que los catalanes lo han conseguido, como casi siempre, aplicando la receta elemental de siempre, “seny”, diálogo y consenso.
Y que aquí, los baleares (existen ???), perdemos el tiempo en culpar a los demás de que no lo consigamos. Matas debería, ahora, hacer como Maragall (aunque a algunos del PSOE no nos guste del todo lo que ha hecho) y a riesgo de enfrentarse con su jefe Rajoy y sus adláteres, Acebes y Zaplana, liderar un acuerdo entre los partidos de aqui, para aprovecharse del momento. O, tal vez, decir alto y claro que eso de modificar el Estatut de Autonomía de les Illes,%2

MENSAJES EN EXCELTUR

Escrito por Antoni Manchado en Enero 25th, 2006

Estuve ayer en la III Conferencia Internacional Turistica que organizó, en Madrid, EXCELTUR, el lobby de las grandes empresas turísticas españolas. En esa jornada de debate y reflexión habia invitados de pedigrí: presidentes de C.A. cuyo presente y futuro depende del turismo, grandes empresarios del transporte, representantes del gobierno central y, como no, presidentes de imperios hoteleros.
Escuché mensajes, algunos positivos, otros de aviso, muchos, coherentes y esperados. Pero hete aquí que compareció el sr. Sebastián, de la oficina económica de Presidencia del Gobierno de España, y nos dijo que, según un montón de estadísticas, su conclusión era que el TURISMO RESIDENCIAL NO PERJUDICA AL TURISMO HOTELERO. Toma del frasco Carrasco !!!!!. De manera que todos los que pensamos lo contrario nos frotamos los ojos por si aquello era un sueño o habia una perversa voz en off superpuesta a la de ese hombre, un sabio de la Macroeconomía. Pero no, la realidad es que lo dijo y se marchó. La primera en la frente me dije, esperando que el resto de la velada fuese mas apacible. Iluso de mí, faltaba por salir el sr. Matas, don Jaume.
Lo de Matas fue peor, si es que ello es posible: el mensaje del martes, que en el caso de Matas no tiene por qué ser como el de hoy (bueno, de hecho casi nunca lo es) es que lo mejor para el turismo es desregularlo todo y que cada cual haga lo que quiera. No sé si lo dice para no tener que ir a trabajar y poderse quedar en Madrid, o si se lo cree. Bueno, mucho no se lo cree, porque 10 minutos despues, contestando a otra pregunta del sorprendido moderador, dijo que hay que controlar mucho los alquileres de los apartamentos y chalets para que no hagan la competencia desleal a los hoteles, o sea que hay que volver a Palma a trabajar.
En fin, malos vientos soplan si esos son los que han de ayudarnos a resolver los problemas del turismo.
Ah! casi se me olvida deciros que en toda esa tarde de intervenciones y opiniones solo hubo una persona que habló de siglas políticas y demonizó a su antecesor. Ya sabéis: Jaume Matas, el incoherente.